Imagina un 2021 diferente al que estás pensando
02 Ene 2021

Imagina un 2021 diferente al que estás pensando

02 Ene 2021

La mente humana está diseñada para pensar y creer con más facilidad en escenarios negativos y sus consecuencias, que en escenarios positivos y sus ganancias. Se llama “Sesgo de Negatividad” y es la tendencia natural del cerebro para prepararse mejor respecto del escenario negativo, que requiere algo de previsión y preparación, que, respecto del positivo, que no la requiere. El 2020 nos mostró de manera cruel que todos nuestros miedos pueden hacerse realidad, con una facilidad y velocidad increíbles. El “Sesgo de Negatividad” está más fuerte que nunca en la mayoría de nosotros. Tendremos que hacer un esfuerzo gigantesco para superarlo. En especial, en el plano de la política, fue un año terrible. La pandemia no pudo llegar con un peor gobierno en turno, pero, además, uno que le sigue a otro que dejó el país y a sus instituciones democráticas agarradas con alfileres. “Y, entonces ¿cómo carajos me pides que imagine un 2021 diferente al que estoy pensando?” seguro me quieres decir en este momento. Déjame ver si lo logro.

El señor López y su partido quieren que tú creas que su poder es inevitable, necesario, predestinado, y, sobre todo, invencible. Durante años se ha dedicado a crear una narrativa basada en la necesidad moral de su llegada al poder para vencer a ese grupo sin cara ni definición concreta al que él llama “la mafia del poder”. En su versión de la política, sólo él tiene la estatura moral para señalarlos, para acusarlos y hasta para perdonarlos. De diferentes formas ha dicho que él no se mancha con el poder, que su condición moral se mantiene intacta a pesar del poder. Ese veneno que corrompe a tantos otros que han pasado por ahí, es inerte en su caso. A él no lo afecta, y esa aura se extiende en automático a quienes lo apoyan. Así, cualquier otra opción política que no esté bendecida por su complacencia moral, es cuestionable y hasta antipatriota. Varios millones de incautos creyeron en esta versión hegeliana de la historia en la que el gobierno actual era el paso necesario y lógico en nuestra frágil construcción democrática, y no una simple corriente política en busca del poder, como cualquier otra. 

Ni son inevitables, ni son necesarios, o imprescindibles, y, mucho menos, invencibles. En efecto controlan en este momento un aparato que contiene muchas herramientas de poder duro que puede acabar con la vida y la libertad de las personas. Han mostrado una y otra vez que no tienen empacho ni vergüenza en abusar de él de todas las maneras que crean necesarias. Suelen anteponer argumentos cursis y baratos en la línea de lo antes descrito: si estás en contra de nuestro proyecto, estás en contra de México, y eso me da permiso de abusar del poder. En los discursos y acciones del presidente, de diputados y senadores de Morena, así como de gobernadores y presidentes municipales encontramos rasgos claros de esta soberbia, que los hace creer que su causa no sólo es la correcta, sino la única.

Esa actitud, en manos de personas que tienen instrumentos reales de poder en las manos, genera temor y la sensación de impotencia. No es algo menor, y tienen razón en sentirse indefensos quienes han sido señalados como “enemigos del movimiento”.

Pero ya es hora de desenmascararlos, para siempre. La historia, en espacial en el plano de la política, es todo menos una lógica concatenación de eventos que llevan a la sociedad a un lugar mejor. No hay buenos y malos, ni un camino necesario que construye un futuro mejor. La historia de la política es caos. Se trata de la constante interacción de personas egoístas, imperfectas y erosionadas, que buscan el poder para ejercerlo como mejor lo entiendan. Nada más, pero nada menos. 

Así, quienes están hoy en el poder, son una simple alternativa política. No más. Llegaron porque pudieron hacer lo necesario para ganar, y se van a ir cuando se les agote el control del poder. Eso es todo lo que son. Y así, son tan vulnerables y vencibles como cualquiera. 

Ahora, para imaginar un 2021 mejor al que estás pensando, no se puede tratar sólo de sustituir a estos con otros, de otro color, que acaben siendo lo mismo. Esa película ya la vimos una y otra vez. Se trata de construir algo diferente. ¿Diferente en qué, si el poder es el mismo? Diferente en su origen y concepción. Me explico.

Dejemos a un lado las versiones románticas del ejercicio del poder. No queremos santos perfectos en el poder. Queremos seres humanos imperfectos, con ambición y carencias, que se sepan acompañar de otros para hacer equipo y resolver de manera eficaz nuestros problemas. Queremos líderes que conozcan sus demonios y los tengan bajo control, para poder trabajar en la construcción de un mejor lugar para todos. Queremos líderes que confíen en sus convicciones lo suficiente para no tratar de imponerlas a otros. Queremos personas que reconocen que no pueden hacerlo todo, todo el tiempo, y tienen que pedir ayuda, incluso de aquellos que han sido sus contrincantes en la lucha por el poder. Así, el origen del poder no debe ser la entrega de este al nuevo grupo de “los buenos”, sino el depósito del poder, de manera temporal y limitada, al equipo de personas que quieran construir un mejor lugar, en el que estemos incluidos todos. 

Y nuestra concepción del poder también tiene que cambiar. No se trata de una fuerza “moralizante”, sino de una herramienta peligrosa que debe limitarse, contenerse y encausarse para generar bienes y no peligros constantes. Tenemos que aprender a ver el poder como una simple herramienta que, como la energía nuclear, pude utilizarse para iluminar una ciudad, o para destruirla. El poder no transforma a las personas, simplemente las descubre como son. 

Con esto en mente, podemos hacer el esfuerzo de pensar en un año diferente al que nuestra mente nos quiere llevar de manera natural. Uno en el que buscamos a personas que están hartas de soportar la tragedia, y quieren hacer algo al respecto, pero trabajando juntos. Somos muchos, te lo aseguro. 

Ilustración: Marco Colín
Leave a comment
More Posts
Comments
Comment