Imagina, sí se puede
05 Sep 2020

Imagina, sí se puede

Acompáñame en este ejercicio de imaginación. ¿Te

05 Sep 2020

Acompáñame en este ejercicio de imaginación. ¿Te imaginas cómo hubiéramos vivido esta crisis tú y yo con un gobierno RESPONSABLE, HUMILDE, CAPAZ, HONESTO Y SENSIBLE? ¿Qué hubiera sido diferente? ¿Era mucho pedir?

Ilustración: Marco Colín

Si te fijas bien, no te estoy pidiendo que imagines un gobierno perfecto, de seres infalibles y todopoderosos. Sólo quiero que me acompañes a tratar de imaginar cómo sería hoy México, si las personas que están en posiciones de poder tuvieran esas 5 características que todos deberíamos exigir de nuestros líderes.

Un gobierno con personas RESPONSABLES daría la cara por todas y cada una de las decisiones que toma, las acciones que ejecuta y las decisiones que deja de tomar. Un gobierno de personas responsables no sólo se haría cargo de sus decisiones, sino de darles el mejor cauce posible, y de poner toda su energía y enfoque en las acciones concretas para verlas hechas realidades. Las personas responsables no ponen pretextos, no buscan excusas, no tratan de encontrar culpables en personas y circunstancias externas. Pero no son sólo las decisiones y las acciones las que requieren responsabilidad. También las omisiones deben tener un garante. Las decisiones que no se toman, o no se toman a tiempo, también tienen consecuencias. ¿Te imaginas a un gobierno que te dé la cara por cada decisión, cada acción y cada omisión?

Un gobierno con personas HUMILDES sabría que no tiene las respuestas a todas las circunstancias complejas que se presentan en una crisis como la que vivimos. La humildad los habría llevado a buscar a los mejores expertos en cada campo necesario del conocimiento y escucharlos. Con humildad buscarían mas allá de sus limitaciones, para abrir el campo de posibilidades, y generar diferentes alternativas. Les habría permitido evaluar objetivamente las decisiones tomadas y corregir a tiempo, para evitar muertes innecesarias y la destrucción de la economía y las fuentes de empleo. La humildad te permite ser responsable, porque te lleva a reconocer que nos necesitamos entre todos. ¿Te imaginas un gobierno con personas humildes?

Un gobierno CAPAZ, con personas expertas y preparadas, llenas de sabiduría y experiencia concreta, hubiera tenido mucho mayor habilidad de reacción, mejor coordinación y muchas más herramientas para generar políticas integrales, para enfrentar los problemas diarios. La capacidad no llega por arte de magia. Surge del estudio, de la dedicación, de la aplicación de los conocimientos a problemas concretos, de los que se aprende, para corregir y hacerlo mejor la próxima vez. La capacidad surge así de la humildad, porque sólo con humildad puedes reconocer que no lo sabes todo, y que es en los errores cometidos el mejor espacio para aprender. ¿Te imaginas un gobierno con personas capaces?

Un gobierno HONESTO nos habría comunicado todo de manera veraz, oportuna y precisa, para darnos la oportunidad de prepararnos y vivir esta crisis con mejores herramientas. Un gobierno honesto no sería sorprendido mintiendo acerca del número de muertos, del número de contagiados, de la debacle económica, de la recuperación, o del impacto de la crisis en el empleo y en la pobreza. Un gobierno honesto no necesitaría callar a sus críticos porque vería en ellos un necesario espejo para cambiar y corregir. Un gobierno honesto abriría sus puertas para mejorar y crear espacios de colaboración. Pero la honestidad está íntimamente ligada a la capacidad: es difícil ser honesto cuando no hay nada que presumir, y sí mucho que esconder. ¿Te imaginas un gobierno con personas honestas?

Y, finalmente, un gobierno compuesto con personas SENSIBLES jamás se reiría de nosotros. En medio de una tragedia en la que han perdido la vida 200 mil personas por COVID, 60 Mil por homicidios impunes, y millones han perdido su empleo, ingreso y negocio, lo último que esperas es la risa burlona de quien parece absolutamente insensible a tu dolor. “No es por presumir, pero sigo siendo muy popular” es la última frase que esperas de un líder al que le duele la tragedia de los suyos. Pero la sensibilidad sólo puede existir en una persona que es honesta consigo misma, y reconoce que se equivocó. ¿Te imaginas un gobierno con personas sensibles?

Si te fijas bien, no te pedí imaginar un gobierno perfecto, infalible o todo poderoso. Lo único que hicimos juntos en este texto fue imaginar lo que es posible tener, si a partir de hoy exigimos siempre estas 5 cosas en toda aquella persona que pretenda gobernarnos. Es así de sencillo, no necesitamos súper mujeres ni súper hombres para gobernarnos, sólo nuevos tipos de liderazgos, que abracen lo mejor que tenemos como seres humanos: la capacidad de amar al otro.

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