Las Locas Aventuras de “El Moches”
10 Mar 2020

Las Locas Aventuras de “El Moches”

10 Mar 2020

Capítulo 2

Por Max Kaiser y Rictus

(Sátira política basada en casos y estrategias de corrupción reales, con personajes completamente ficticios, pero muy parecidos a los que conocemos tú y yo)

El Moches estaba acostado en su cama. Los lunes a las 8 de la mañana no había nada que hacer, más que tomar su Nescafé con leche y vagar por su departamento en pantuflas de panda. Vestido con unos bóxeres azul claro, una playera de algodón sin mangas y una bata de polyester, color vino, con una “G” gigante (imitación Gucci) escuchaba la Radio. Los noticieros de la mañana le hacían creer que seguía conectado al mundo de la política. Escuchaba y discutía con el locutor, como si éste los escuchara y como si el supiera de lo que hablaba.

De pronto escuchó una noticia que cautivó su atención. Un experto en el Sistema de Salud pública platicaba del drama que se vive en el sector:

“Se trata de 50 millones de usuarios que abarrotan las instalaciones del IMSS (42 millones) y del ISSSTE (8 millones) para buscar algún tipo de atención médica. El IMSS cuenta con 1,138 UMCE´s (Unidades médicas de consulta externa) y 262 UMH´s (Unidades Médicas Hospitalarias), por su parte, el ISSSTE administra 1,065 UMCE´s y 110 UMH. Es decir, sólo entre estas dos instituciones, se deben abastecer medicamentos y material a 2,203 centros de salud y a 372 hospitales, a los largo y ancho del país.” Apuntaba el experto

“Es una tarea titánica. Los retos se dividen en tres: la planeación, la distribución y la debida administración. 

Respecto de la planeación, es un reto brutal saber qué se necesita, cómo y cuando, en un sistema de salud tan grande, tan complejo y tan extendido como el nuestro. 

Se trata además de un sistema de salud sometido a un enorme estrés por una población poco saludable. Por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes mellitus y los tumores malignos, en 2012 por fueron causa de 24.0, 14.1 y 12.2% de las defunciones, respectivamente. Así, las enfermedades no transmisibles consolidaron su posición como principal causa de muerte al pasar de 45.4% en 1980 a 75.5% en 2012. Desde la década de los noventa del siglo pasado se han incrementado de modo notable las tasas de mortalidad relacionadas con la diabetes y las enfermedades isquémicas del corazón.[1]

Por eso, planear aquello que el sistema neceista, incluso sin emergencias sanitarias ni epidemias, es un reto titánico.

El otro reto gigante es llevar el material y el equipo a todos los rincones del país, cuándo éstos se necesitan y en las condiciones que se necesitan. Más de 2,500 instalaciones, sólo de estos dos institutos, en un país con mala infraestructura y complicada orografía, generan un reto logístico brutal. 

Y finalmente la administración. Según el CIEP, en 2019, sólo el IMSS y el ISSSTE gastaron 70 mil millones de pesos en la compra de medicamentos. Esto supondría que existen altísimos niveles de profesionalización, capacitación e integridad, para ser debidamente administrados. [2]” Concluía el experto.

Este gigantesco pastel es sin duda un preciado botín para compañías farmacéuticas de todo tipo. Desde enormes corporaciones internacionales, con altos estándares de calidad y complejos sistemas de integridad, hasta mafias organizadas que venden lo que sea, al mejor postor.

El Moches lo sabe. Ya olió la oportunidad. Sabe que el gobierno está más presionado que nunca. Con el típico pretexto que utilizan para todo, de “acabar con la corrupción”, rompieron el sistema de abastecimiento de medicinas y material. Se estima que este año sólo contarán con el 30% de lo que se requiere, y no cuentan con un sistema adecuado de distribución. Compraron poco y mal.

Las escenas de padres gritando por medicina para sus hijos se multiplican. Y sólo crecerán. El gobierno, en un acto desesperado, anunció que abrirá las puertas a compañías Chinas e Indias. Y al Moches le brillaron los ojitos.

Cuando trabajaba en la delegación hizo varios negocios con un chino radicado en México que vende lo que le pidas. El tipo tiene toda clase de contactos en su país, y en muy poco tiempo puede traer casi cualquier cosa, escondido en contenedores que llegan por los puertos del Pacífico. Él sabe a quién tiene que sobornar, para que sus contenedores no pasen ningún tipo de control aduanal o sanitario, y tiene cómo traer los productos a la ciudad de México. 

Se vieron en un café del Barrio Chino de la Ciudad. Un pequeño submundo escondido detrás de la Secretaría de Relaciones Exteriores de la ciudad de México. El Moches llevaba su mejor traje, un brilloso traje gris claro, que guarda de sus tiempos de bonanza. En su muñeca izquierda, un Rolex dorado (chino) y una gruesa cadena de oro brilloso. 

“Te tengo un negociazo pinche Xiu” empezó el Moches. “Al gobierno le urgen medicinas, y las grandes farmacéuticas no tienen en México, porque el gobierno les canceló los contratos”. Xiu sonrió con cara perversa y dijo “Nosotros venderle las que necesitar”. Se dieron la mano, y con una desagradable carcajada sellaron el pacto.

El Moches salió feliz. Ahora sólo tenía que encontrar cómo entrar a las áreas de compras del IMSS. ¿A quién conoce que pueda ayudarle? Se preguntaba una y otra vez.

De pronto, su cara brilló, su frente sudorosa y sin pelo revelaban su exaltación. “Qué onda pinche Licenciado, llegó el día de pagarme el favor aquel”.

¿Con quién habló el Moches? El próximo martes sabremos. 


[1]HACIA UN SISTEMA NACIONAL PÚBLICO DE SALUD EN MÉXICO. Ciro Murayama y Santos M. Ruesga (coordinadores) http://www.pued.unam.mx/publicaciones/28/Un_sistema.pdf

[2]CIEP. Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.https://ciep.mx/gasto-en-medicamentos/

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  1. Daniela Bustamante marzo 10th, 2020 12:58PM

    Genial!

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